viernes, 14 de agosto de 2009

Puedo cumplir... ¡Y cumpliré!


Cuando ya no hay solución,

nace de nuevo el llanto del dolor,
y sin solución...
y hora está... sin control.

Tal vez no comprendan jamás...
Tal vez no cran que puedo olvidar,
pero eso no me dejarás
aunque no estés para ayudar...

Ya respiro de nuevo
y no tengo necesidad de boquear...

¡Ni hoy ni más!