martes, 4 de agosto de 2015

Apresar deseo

La marea ya hizo recordar
de las luces y triste sabor a sal
aquello oculto en la verdad.

El deseo de robar y del ansiar más piel,
en el infierno de gozo en el que envenenado vivir
atado a la búsqueda en libertad por alguna eternidad.

Proseguir el sinsentido programado,
perderme culpando al desasosiego del descontrol,
reabrir la buhardilla de heridas arrepentido.
Diatriba de elegir.

Cegadora injusticia, refugio expuesto.
Vejez soñadora, caricia derrotada.
Espera desesperanzada, esclavo piadoso.
Mediocridad paradisiaca, murmullo ensordecido.

Hablar de silencios inundado de bullicio
cuando la sonrisa como flor sin dolor
para helar pulmones insensatos.

Así se entra en el futuro más distópico,
el corazón inerte palpitando,
el dedo acusador cuando sigue esperando,
donde utopía es vivir separado.

Proseguir el camino más difuso,
encontrar inocente controlador ausente,
reabrir la herida sanada.
Diatriba de elegir.

Cegadora injusticia, refugio expuesto.
Vejez soñadora, caricia derrotada.
Espera desesperanzada, esclavo piadoso.
Mediocridad paradisiaca, murmullo ensordecido.

Día de nubes envuelto oscuro
cuando la sinceridad emerge,
cual ígnea ave,
protegiendo la marea aullando a noche oculta.

martes, 20 de enero de 2015

Sin umbilical

Sé que mi alma no despertó la ira, 
la ira de la luna llena hasta el fin,
el de una mentira sin motivo aparente
y un crédulo rayo de sol comienza a creerse
sin llegar la agonía ni la muerte a envenenarle.

La traidora de sueños,
inamovible pecador aún centrado
para la cerrada e infecta salvación .

Sol que persigue sin saber la creadora de lobos,
vieja como pergamino se repite la historia
el uno huye, a contracorriente el otro.

Iluminados asteroides gritan,
indiferentes a la vida,
anunciando de otra historia el final.

Triste corazón.
Tornas cambiadas,
asoma temporal.

domingo, 11 de enero de 2015

Placeres culpables

Si sobreviene un tifón sin avisar,
si olvido lo que aprendí y
la experiencia no ha sabido escuchar
me pregunto si al amainar la tormenta
caerán pilares en la tempestad.

Por haber ansiado el calor,
por los papeles perder entre rayos y ardor
se escurre el agua de entre las manos otra vez.

Sólo habré de culpar la tempestad,
escuchar el deseo,
añorar la luz de neón que no encendió,
seguir arrollo abajo
y en medio de ruinas de nuevo estará.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Salida

Quiero huir, quiero gritar,
quiero sentir que
nadie dijo "no es verdad".

Un reflejo callado
en el que la mirada fijar.

Todas las luces llegan a cegar,
notando la ausencia inerte,
ninguna sombre sabe mentir,
los laberintos a cruzar.

Volar a ras de suelo,
no llegar a levitar,
el mar tan inmenso.

martes, 9 de diciembre de 2014

Puños arriba, manos bajadas

Como si no importara,
paredes decoradas papel maché,
como si no fuera más a llover,
hojas importadas sin escribir,
como si no callara cada vez,
horas entre patadas olvidadas.

Hueco en silencio grita desespero,
proclama puñetazos que llegan a caer
que sigue haciendo leña hasta arder.

No risa sin desvarío
ni desvarío con gentil suficiente.

Como si no importara,
brochas a medio gas
y
horas entre patadas olvidadas.

Como si no callara cada vez.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Cambio por caída

Pensando en voz interior
he partido mi mente en dos.
La mitad racional ya no quiere
beber ni agua,
sólo desea su destrucción,
pero,
la parte irracional no puede evitar sorprenderse
de saber que quiere y puede
aún
mantenerse en pie.

Yo en mi habitación,
ya hoy es martes,
sigo asolado por,
ya se abre de nuevo el cielo,
la perspectiva de otro día atroz.

Brilla de nuevo el sol
inundando todas las paredes
de esta caja inmensa que se cierra
es cada vez más pequeña aún
la oportunidad de salir de nuestro túnel
dónde estamos tú y yo.

Volveremos a salir,
levantaremos el espíritu,
no dejaré que me derrumben otra vez.

Mi mente se recompone pieza a pieza
mientras se recompone el rompecabezas.

Ahora no dejaré
de pensar en voz alta
hasta que caiga la torre más vieja.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Si se había ido

Perdido otra vez por sus ojos,
son de nuevo esos labios.

Cuando lo natural es falso,
y lo falso oculta en lo breve
una tempestad en la distancia.

Me pierdo mirando,
y me sorprendo deseando.

Vuelve un feo recuerdo con vuelos,
y yo,
ahora no tan malo,
una memoria con significado.

Y una caída,
¡Ay! Qué caída...
Se ve, se intuye, y ahora tiemblo.

La estúpida rabia, el odio visceral,
una historia, esa risa...
Esa risa.

Esa que olvido cuando no la oigo,
esa que a veces en sueños aparece,
esa que contagia y poros recorre,
esa que realmente nunca olvido.

Aquel otro, cuando cae,
no hace lo que dicen.