sábado, 11 de julio de 2009

Aún así, todo no se fue...


Aún recuerdo la primera vez que te besé en los labios,
mientras la respuesta de mis arrugas llegan a mi mente,
a lo largo de una melodia desconocida que se olvida por momentos...

Perforando mi cerebro, miles de preguntas que sin relación
me llevan la respuesta equivocada de mi verdad.

Y a mí vejez pagaré penitencia por no conservar aire
en mis maltratados pulmones...

No hay respuesta que me haga sobrellevar el peso de la carga
que pusiste sobre mi espalda, ante las que mis piernas fallaron...