miércoles, 19 de diciembre de 2012

Atravesar paredes de cartón es fácil


Como aquel aire,
el que flota libre
dentro de la inmensidad.
Soy la sonrisa vaga en la mañana,
un despertar abrupto en medio de la noche,
una mala influencia apunto de romper a llorar.

El sudor frío castrado
en un Agosto lluvioso,
castigado de pesadillas
encerradas dentro de Morfeo.

La vida acabará y la marcha
quedará perdida en el ser
que no fue antes de volver.

Preguntar al aire por esa cosa real,
parte del tacto que conoció.
Una memoria sirviente al momento siguiente.